Descripción
La hipertensión arterial es una condición en la que la presión con la que la sangre circula por las arterias se mantiene elevada de forma persistente, lo que exige un mayor esfuerzo al corazón.
Se le conoce como una enfermedad silenciosa porque en la mayoría de los casos no genera síntomas evidentes, por lo que suele descubrirse en un control médico de rutina.
Causas
- Antecedentes familiares de hipertensión.
- Alimentación alta en sodio.
- Sedentarismo y exceso de peso.
- Consumo de alcohol y tabaco.
- Estrés crónico.
- Otras enfermedades como diabetes o problemas renales.
Síntomas
- En la mayoría de los casos, no presenta síntomas.
- Dolor de cabeza en episodios de presión muy elevada.
- Mareos o zumbido en los oídos.
- Visión borrosa en casos severos.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante la medición de la presión arterial en más de una ocasión, en condiciones adecuadas. El médico puede solicitar exámenes complementarios para evaluar el impacto en otros órganos y descartar causas secundarias.
Tratamiento
- Cambios en el estilo de vida: alimentación baja en sodio y actividad física.
- Medicamentos antihipertensivos indicados según cada caso.
- Control periódico de la presión arterial.
- Manejo de otras condiciones asociadas, como diabetes o colesterol elevado.
Prevención
- Reducir el consumo de sal.
- Mantener un peso saludable y actividad física regular.
- Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol.
- Controlar la presión arterial de forma periódica, especialmente después de los 40 años.
← Volver al Banco de Enfermedades